Por Monse Moreno
Hoy es 1 de noviembre. En muchas casas ya está puesta la ofrenda, con sus velas, su pan, sus fotos y el camino de cempasúchil para que nuestras muertas y nuestros muertos encuentren la casa.
Ayer giramos la primera Rueda de la Maga. Y hoy quiero proponerte una ofrenda distinta, para alguien que también se murió un poquito: la que eras antes.
Una fiesta para despedir con cariño
La UNESCO inscribió en 2008 la fiesta indígena dedicada a los muertos en su Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial. La describe como una celebración de finales de octubre y principios de noviembre en la que se recibe el regreso temporal de las personas queridas que ya murieron. Las familias les ponen su comida favorita, flores y velas, y marcan con pétalos el camino de vuelta.
Lo que más me gusta de la ofrenda es que no esconde la muerte. La pone en la mesa, la adorna y le da de comer. Te acuerdas de cómo era la persona, de lo que le gustaba y de cómo se reía, y la despides sin pelearte con lo que ya pasó.
La que fuiste también merece su ofrenda
Todas cargamos versiones de nosotras que nos trajeron hasta aquí. La que resolvía todo sola. La que pedía permiso tres veces antes de proponer algo. La que pensaba que si el proyecto no avanzaba era porque ella no se había esforzado lo suficiente.
Esa mujer hizo lo mejor que pudo con lo que sabía. Gracias a ella llegaste a este punto. Y también llega un momento en que ya no te sirve seguir siendo ella.
Muchas de esas formas de ser ni siquiera las elegimos. Albert Bandura estudió durante décadas cómo aprendemos, y en Social Learning Theory (1977) escribió que la mayor parte de la conducta humana se aprende observando a otras personas.
La manera de quedarte callada en una junta, de cargar con el trabajo de otros o de pedir perdón antes de pedir algo, probablemente la viste en alguien. Y lo que se aprende mirando también se puede soltar.
Si el grano de trigo no muere
Hay una frase del Evangelio de Juan que me acompaña desde niña:
Para que algo nuevo crezca, algo tiene que morir primero. En La Rueda de la Maga esto pasa todo el tiempo. Cuando una mujer se asume como maga, como la que hace que el cambio suceda, la versión anterior se va quedando atrás. A veces también se muere un proyecto que ya no tenía vida, o una forma de trabajar que te estaba gastando.
Hoy es buen día para despedirlas.
Tu ofrenda en tres niveles
Te preparé una plantilla para hacer tu propia ofrenda. Primero eliges a quién se la pones: a la versión de ti que fuiste, a un proyecto que se murió o a una forma de trabajar. Luego le haces su retrato. Dale un nombre, como “la que todo lo resolvía”, y anota sus frases típicas y su platillo favorito, que aquí es lo que la hacía sentir segura. Después piensa de quién aprendió a ser así.
La ofrenda tiene tres niveles, como un altar.
Lo que recibí. Lo que esa versión de ti te dio. Agradécelo de verdad, porque sin ella no estarías aquí.
Lo que suelto. Lo que ya no quieres cargar. Escríbelo con todas sus letras.
Lo que dejo. Lo que siembras para la que viene.
El ritual
La segunda página trae un ritual de media hora para cerrar.
Pon su ofrenda. Llena la primera hoja. Si te gusta, prende una vela y pon una flor junto a la página.
Escríbele una carta de despedida en una hoja aparte, porque la vas a romper. Dile lo que le agradeces y por qué ya no la necesitas.
Léela en voz alta. Aunque te sientas rara.
Rómpela y siémbrala. Rompe la carta en pedacitos, entiérrala en una maceta y pon encima una semilla. Riégala toda la semana.
Nombra a la que nace. Escribe cómo se llama la maga que se queda y cuál es su primera intención.
Elegí sembrar en lugar de quemar porque me gusta la idea de que lo que soltaste se vuelva tierra para lo que viene.
Descarga la plantilla Mi ofrenda a la que fui
Si haces tu ofrenda, mándame una foto de tu maceta. Me encantaría ver qué sembraste.
La Rueda sigue girando
Si estuviste ayer en La Rueda de la Maga, ya escribiste tu intención para esta luna. En noviembre puedes tener tu Segunda Vuelta, una sesión 1:1 conmigo para revisar cómo va tu proyecto y qué se movió con la intención.
Quiero agendar mi Segunda Vuelta
Si esta vez no llegaste, la Rueda va a volver a girar. Escríbeme y te aviso primero.
Quiero enterarme de la siguiente Rueda
A la que fuiste, gracias. Hoy le ponemos su vela.
Referencias
Bandura, A. (1977). Social Learning Theory. Prentice Hall.
Juan 12:24. La Santa Biblia, versión Reina-Valera 1960.
UNESCO. La fiesta indígena dedicada a los muertos. Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad (proclamada en 2003, inscrita en 2008).

